Algunos días son mejores por pequeños detalles. Pensar en mañana es uno de esas cosas, que alguien te regale una sonrisa en alguna compra o en la cola para pagar la luz; y claro que es genial que al cerrar la tarde tu hermana te visite para compartir un mate.
Hay otros detalles no presenciales a través del teléfono porque esa voz esperada del otro lado diga tan sólo "hola mamá!!" y entonces el corazón cobra vida.
Pero el silencio vuelve y se hace insoportable.
Como hacer para que esos pequeños instantes se tornen infinitos? quizás eternos?
Claro, alguien diría atinadamente "nada es eterno", pues todo es finito... hasta la vida misma.
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